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¿Cuándo los líderes sacan lo mejor de sí?

En una de esas noches donde el sueño es un ausente, donde el cerebro rebeldemente se niega a descansar, me sorprendí a mí mismo pensando en estas preguntas: 

¿Cuándo los líderes dan lo mejor de sí? 

¿Cuándo las personas sacamos lo mejor de nosotros? 

Multitud de imágenes, caras, situaciones, momentos e historias venían desordenadamente a mi memoria, que más que contribuir con la posibilidad de mi descanso, me invitaban a poner las ideas con algún tipo de orden; acá va, sin ninguna intención de priorizar, este intento.

Los líderes que dan lo mejor de sí:

  1. Se conectan con su propósito: Las palabras que me vienen a la mente son pasión y coherencia. Ver a personas hablar de algo en lo que creen desde lo más profundo de su ser, desde la médula, desde cada célula de su cuerpo, es un verdadero placer. Logran inspirar más que convencer, movilizan desde la consciencia y no desde la simple recompensa, emocionan desde la conexión sin buscar la adhesión. Para estas personas, el trabajo no es un trabajo, es la vida misma.
  2. Mantienen su esencia: Que maravilla ver a estos seres humanos, que más que grandes líderes, son grandes personas. Líderes que no sacrifican su esencia ante el altar de los egos, que siguen manteniendo una vida ejemplar y normal a pesar de los cantos de sirena de la fama y el poder y que más que vanagloriarse de sus grandes gestas, entienden que no son otra cosa que una contribución. Destinar energía vital en alimentar el ego, quizás sea uno de los desperdicios más grandes en los que se pueda incurrir.
  3. Genuinamente se interesan por los demás: El reto es pasar del discurso y la intención a la acción. Cuando se reconoce profundamente que las personas son realmente importantes, no se “actúa” siguiendo los consejos de los libros o predicadores que alertan acerca de la importancia del “talento humano”; se demuestra con hechos y con inversión real en tiempo y energía que somos parte de una comunidad humana, de una sociedad. Cuando desinteresadamente damos lo mejor para otros, sabemos que la vida se encarga de demostrarnos que siempre es más generosa.
  4. Son auténticos: Nuestro deber es levantarnos todos los días a ser nosotros mismos y crear ambientes seguros donde todos puedan serlo. ¿Qué impacto te genera ver impostores que no viven lo que predican? La vida me ha dado el regalo de conocer grandes líderes que no han estado en ningún curso de liderazgo, personas empáticas que quizás no han oído hablar de la palabra empatía, bondadosas de corazón que comparten desde la abundancia espiritual y no material, con sonrisas genuinas y brazos y corazones que se mantienen abiertos para todos. También ver actores, en una amplia gama desde nominados al Oscar de la academia a mediocres redomados, que al final de cuentas, terminan no sabiendo quienes son.
  5. Se conectan con la decencia, la ética y los valores: ¿Que sensación de plenitud puede ser más agradable que acostarnos todos los días con la conciencia tranquila, sabiendo que desde la intención no quisimos nunca hacerle daño a nadie o quedarnos con algo que no es nuestro, que sin importar si nos controlan o no, actuamos y vivimos de forma correcta? Si, damos lo mejor de nosotros, cuando nos conectamos con nuestros valores, con nuestras creencias más profundas…No hay nada de malo en creer que podemos transformar desde el amor, así algunos nos tachen de románticos, de hecho, cuando alguien usa ese calificativo refiriéndose a mí, sin saberlo, me regala un gran elogio.
  6. Logran resultados: Sin importar la definición que cada uno tenga de éxito, la  realización y logro es energía en estado puro, nos da la fuerza para seguir adelante y nos alimenta la sensación que estamos haciendo algo que tiene significado. Claro está que en el camino habrá caídas, fracasos, errores y otras vicisitudes, retos o desafíos, y es ahí, donde la capacidad de aprender y la resiliencia hacen su aparición. Lo anterior se vuelve exponencial cuando las realizaciones obedecen a esfuerzos colectivos y no individuales; esos son los líderes o personas que dan lo mejor cuando todos los días renuevan la decisión de querer trabajar en colaboración con otras personas.Banner E book guia liderazgo 2
  7. Fluyen: Qué verbo más hermoso, fluir, no estancarse, avanzar con flexibilidad, apertura, lo más ligeros posible de equipaje, con la menor cantidad de apegos y ataduras; alentados por la curiosidad, el deseo de descubrir, la magia de la sorpresa, el gozo del descubrimiento; impulsados por la necesidad de abandonar la pereza, la inercia, el facilismo y otras talanqueras que condenan a algunos a levedad de ver pasar los días y las noches atrapados en su propio cuerpo, es su inane existencia. Qué maravilla que es el cambio y que necesario que es su permanente presencia para sacarnos del marasmo y alejarnos de la tediosa monotonía, de la vida en blanco y negro.
  8. Se conectan con la gente y el entorno: El mundo es inagotable, diverso y evolutivo; la humanidad es un crisol de colores y la naturaleza sabia y resiliente. Que hermoso es conectarnos con el milagro de la creación y, al menos en mi caso, acordarme todos los días de la importancia de la gratitud y la generosidad, de juzgar menos y entender más, de vivir lo mejor posible en armonía eligiendo aquello que me haga feliz.  En un mundo con menos paradigmas, esquemas preconcebidos, juicios y prejuicios es más fácil que logremos dar lo mejor de nosotros mismos, de ser nuestra mejor versión, de conectarnos de manera más profunda con todo lo que nos rodea; acá soy apenas un aprendiz.
  9. Son libres: Siendo este un tema complejo y de múltiples interpretaciones, caras y facetas, lo quiero concretar en un solo aspecto, la libertad de elección. Cuando no somos la marioneta de nadie, cuando no defendemos ideas prestadas en las que no creemos, cuando no perdemos nuestro carácter por el qué dirán o no actuamos para complacer a los demás en contravía de nuestras creencias, creo que podemos dar lo mejor de nosotros mismos. Vivir responsablemente, en lenguaje empresarial diríamos tener una vida empoderada, implica elegir, demostrar coraje y hacernos cargo de nuestras elecciones. En lo personal, admiro las personas con carácter y amor propio, que no se victimizan o se sienten el “resultado de las circunstancias”.
  10. Hay alegría y buen humor: Disfrutar lo que hacemos creo que es un derecho. El humor sano, que no hiere, sin burla ni ironía, a mi juicio es un síntoma de inteligencia y un contribuidor con una buena salud. Los buenos líderes también tienen la capacidad de reírse de sí mismos, quizás por esa convicción de que no deben creerse tan “importantes” o tomarse a sí mismos tan “en serio”. No creo que la gente elija acompañar a personas pesimistas, al igual que me cuesta pensar en personas imaginativas o con genio creativo que sean unos “amargados” consumados.

Finalmente, no podría dejar de mencionar la importancia de la salud: “mente sana en cuerpo sano” o, dicho de otra forma, el cuerpo es el vehículo del liderazgo. Por supuesto que la mención está relacionada con la concepción más amplia de salud – física, mental, emocional, espiritual, financiera- o cualquier otra que quieras añadir a tu propia lista personal. Todas estas afirmaciones o si se quiere transformaciones empiezan por cada uno de nosotros, “nadie da de lo que no tiene”.

Mi intención es provocar conversaciones, que hagas tu propia lista, que cuestiones esta que te ofrezco, que revises y analices lo que ves a tu alrededor, que explores, que reflexiones, que…

Mi invitación final es que, acompañado de tu consciencia, conversando con el silencio, con la única complicidad de tu sombra, al igual que lo hice anoche, revises cómo estás o te sientes en cada uno de estos aspectos, dónde están tus luces y tus sombras, si cuando te ves al espejo puedes sentir paz y tranquilidad y dónde irrumpe esa necesaria sensación de tener, o mejor querer, hacer algo.

Yo ya lo hice, ahora me falta preguntarles a las personas que me acompañan en esta vida su opinión y dejarme sorprender de sus respuestas, principalmente a aquellas que me aman de verdad…

Un abrazo

RMS web

Ricardo Matamala Señor

Socio Fundador

Socio-fundador de las firmas OCC Solutions y OCC Consulting, empresas dedicadas a medición y consultoría en procesos de Cultura Organizacional, Engagement, Liderazgo, Desarrollo de Competencias, Trabajo Colaborativo y Coaching, entre otros temas, con las cuales ha impactado a más de 400 empresas en América Latina. Sus procesos de formación han sido atendidos por más de 200.000 personas.